El Cañón Polvareda del Diablo
El Cañón está dividido en una parte superior y una inferior por el río Ikaoils, que en el idioma antiguo significa “camino de la serpiente”.
Cumbres Tempestuosas, el asentamiento de adoradores del tótem del halcón, lleva mucho tiempo en este lugar. La región es famosa por la presencia del “Poder del Viento”.
Durante el tiempo de los antiguos reinos, una nación muy avanzada habitaba este lugar. Su dirigente estaba obsesionado por progresar en el uso de las piedras Rúnicas y, gracias a sus habilidades, utilizaron el abundante poder místico del viento.
El Bastión Obsidiano
Hace unos 40 años, una compañía que se dedicaba a comerciar con acero fundó una factoría en el Cañón Polvareda del Diablo. Al principio era solo un pequeño asentamiento que ofrecía espacio para los buscadores de minerales y para los mercenarios que protegían las caravanas.
Más tarde, debido a sus encuentros con Cumbres Tempestuosas, construyeron fortificaciones defensivas en torno al asentamiento. Después de una gloriosa victoria sobre los guerreros de Cumbres Tempestuosas y de su expulsión de este lado del valle, el jefe construyó una muralla real para conmemorar la hazaña.
A partir de aquí, el bastión se fue extendiendo paso a paso. Como la empresa tenía que enfrentarse a los bárbaros y proteger las carreteras y las factorías de los Montes de Ystra, empezaron a formar a excelentes mercenarios.
La Gran Mina
Cerca del Bastión Obsidiano se encuentra una mina creada por seres humanos. La superficie albergaba abundantes depósitos de minerales, por lo que se decidió excavar el Gran Túnel, el Túnel Suroriental y el Túnel Inclinado meridional.
Todavía es posible encontrar importantes depósitos de minerales, aunque puede ser difícil extraer el material porque esos túneles están ahora ocupados por lagartos y arañas.

























