El Campamento de Reifort
La Caravana de Yazmín, del clan de pelaje blanco, se instaló en el Campamento de Reifort. Desde que los cíclopes tomaron por la fuerza la ciudad de Dogamor, los de pelaje blanco se han desplazado más al norte y vagan en caravanas por las praderas de las Estepas de Sascilia.
Gracias a la intervención de la Orden de la Gloria Siniestra fueron capaces de recuperar la ciudad de Dogamor, pero los cíclopes también recibieron ayuda exterior de Zurhidon. En las siguientes batallas, los cíclopes fueron capaces de superar las defensas de la Orden y reconquistar Dogamor.
Los miembros de la Caravana de Yazmín están marcados por los horrores de los ataques de los cíclopes en Dogamor. La vergüenza y la pena por haber perdido su hogar atenaza el corazón de los Capra y sus espíritus exigen venganza por la deshonra que se les ha infligido.
Por eso, Yazmín, la jefa de la caravana, se ha puesto de nuevo en contacto con la Orden de la Gloria Siniestra, que no se ha limitado a enviar refuerzos para proteger la caravana sino que ha establecido un punto de control al sur del Campamento de Reifort. Se espera que esto ponga fin a los ataques de los cíclopes.
Las Ciénagas de Fogur
La región de las Ciénagas de Fogur se encuentran una multitud de lagos.
Es un área azotada por los Goblins que se infiltraron en ella hace unos años. Nadie sabe cómo se infestó la región. Algunos dicen que son los supervivientes de la gran expulsión que el Ojo de la Sabiduría llevó a cabo en las Montañas Aulladoras hace diez años, pero la auténtica causa de la presencia de esta plaga todavía se desconoce. Los estudiosos del Ojo de la Sabiduría investigan esos rumores con el fin de descubrir la verdad sobre los Goblins.
Además de esas criaturas desenfrenadas, en las Ciénagas de Fogur se encuentra una planta muy valiosa: el helecho de Fogur. Este helecho es fundamental para la supervivencia de los de pelaje blanco y supone una importante mercancía para el comercio con los humanos.
Por ese motivo, la Caravana de Rosa se ha instalado cerca de las ciénagas y tiene frecuentes escaramuzas con los Goblins para cosechar el helecho de Fogur.
La Caravana de Gurla
A diferencia de la Caravana de Rosa, cuyos miembros se exponen a graves peligros para hacerse con el helecho de Fogur, la Caravana de Gurla se limita a obtener y transportar alimentos comunes. Actualmente, la caravana cuenta solo con Gurla y su fiel ayudante Jaxis.
Al principio, el campamento de la Caravana de Gurla era uno de los centros de comercio más importantes de las Estepas de Sascilia. Formaba una gran comunidad de mercaderes y disfrutaba de relaciones de comercio en exclusiva con el clan de pelaje blanco, por lo que todos obtenían grandes riquezas.
Cuando se establecieron y se reforzaron esas relaciones comerciales, empezó a acudir un flujo constante de cazadores y aventureros que esperaban obtener ventajas y beneficios por la proximidad con un puesto comercial tan importante. Los cazadores, en su mayoría, se especializaron en aprovisionar al creciente número de mercaderes. El constante aumento de la población estuvo cerca de causar la extinción de todos los animales cercanos al campamento de la Caravana de Gurla. De repente, apareció una manada de lobos gigantes que atacaban a los aventureros cuando salían a cazar. Cuando el clan de pelaje blanco se enteró, buscaron a Gurla para contarle la siguiente leyenda del pueblo de Sascilia:
“Si la vida no desaparece por su propia voluntad, aparecerán unos guardianes para salvarla cuando esté en dificultades”.
Advirtieron a Gurla sobre los lobos porque, en su opinión, eran los guardianes de los que hablaba la leyenda. Gurla los creyó y ordenó no volver a cazar animales ni a comerciar con ellos. Los miembros de la caravana, que eran avariciosos, abandonaron el campamento para seguir su negocio sin interferencias de Gurla y de los lobos y sólo el propio Gurla y su fiel Jaxis se quedaron.
La Caravana de Gurla recibe las visitas de otros aventureros muy raras veces. Estos suelen tener una gran fuerza, buscan un desafío y quieren enfrentarse a Melena Salvaje, el jefe de los lobos gigantes.

























