Época clásica
Cuando los pueblos quedaron solos y tuvieron que valerse por sus propios medios, empezaron a formar alianzas de las que nacieron los estados y las naciones. La cultura empezó a florecer y se produjeron muchos de los avances que hoy conocemos.
Los humanos fueron el pueblo más influyente y crecieron más rápido que los demás. Tenían extensos conocimientos de las Runas y podían utilizar un poder casi divino. Esta civilización tan avanzada duró casi un milenio y recibió el nombre de Reinos Antiguos.
Esta época tuvo una gran influencia en las normas y modos de vida posteriores y formó la base de los conocimientos y la visión del mundo. Por eso recibe también el nombre de Época clásica.
La guerra de Balanzasar
Con el conocimiento, el poder de los humanos creció exponencialmente, al igual que su codicia.
Los pequeños conflictos esporádicos se transformaron en guerras entre naciones enteras que empezaron a usar la magia para causar muerte y destrucción.
La evolución tecnológica llegó a un punto en el que los humanos desafiaron incluso a los dioses. Intentaron esclavizar a los dragones y a los elementos, crearon monstruos inimaginables con la ayuda de las Runas e incluso transformaron sus propios cuerpos de acuerdo con sus deseos.
Entonces se declaró una guerra centenaria en la que, poco a poco, fueron implicándose otros pueblos hasta que ningún lugar del mundo quedó indemne. Esta época recibió el nombre de la peor batalla de la historia: la guerra de Balanzasar. Finalmente, los dragones y los elementos esclavizados rompieron sus cadenas y recuperaron su libertad.
Su odio hacia los humanos los llevó a destruir todo lo que estos habían construido antes de huir a otras esferas. Estos acontecimientos recibieron el nombre de Castigo de los cielos. Pero ni siquiera después de la guerra triunfó la paz entre las facciones enfrentadas. Las naciones que conservaban algún poder atacaban a sus vecinos más débiles y el sufrimiento de los afectados era aun mayor.

























